industria de la experiencia y capital
1. alienación del ocio
En 1917, con la intención de disminuir el ausentismo de los operarios los días lunes, la cervecería destinó un local, el pago de la música y la donación de dos cervezas por adulto para que los obreros, junto con sus familias, gozaran de su día de descanso. (Recio Cavazos, 83)
2. entretenimiento puro y duro
Aunque algunos usos de entretenimiento y análogos a lo cultural ya ocurrían en el Barrio de Catedral desde los años ochenta –y aun desde los setenta–, su cantidad y presencia en el paisaje urbano era tan mesurada que predominaba la vida familiar sobre cualquier otra. Pero la declaratoria de los años noventa [como Barrio Antiguo, el barrio más antiguo de Monterrey] llamó la atención de mucha gente que no estaba familiarizada con el lugar, y surgieron cafés, restaurantes y bares. Se volvió atractivo para los usuarios y comerciantes, y comenzó a fomentarse una vida nocturna cada vez más intensa que se expandió por unos quince años, suficientes para que se formara una tradición en más de una generación. Por supuesto, los habitantes que residían en esa zona antes de 1993, poco a poco fueron ahuyentados por la gran cantidad de nuevos usuarios que tomaron el barrio en masa invadiendo la privacidad y tranquilidad que solía haber. Los usos de suelo cambiaron y se encarecieron los bienes raíces. Al mismo tiempo, los que se beneficiaban de ese fenómeno vieron que, para su conveniencia, la manera más rentable de responder a la nueva demanda era hacerlo desde el lugar del entretenimiento puro y duro. (Casas, 79)
3. música y juventud
Homero Ontiveros, tecladista de la banda de ska Inspector, relata que desde la mitad de la década de los noventa, el Barrio Antiguo comenzaba a tomar fuerza como punto de encuentro y donde el denominador común era la música.
«Desde mediados de los noventa ya empezaba a haber música ahí, sobre todo en los lugares más emblemáticos, el Café Iguana, La Tumba y el Skizzo, prácticamente eran estos tres lugares. Era como cualquier zona de entretenimiento y diversión, pero la diferencia era que de alguna forma se metió la música original, música local, se empezaron a hacer tocadas y pequeños conciertos donde la gente entraba con boleto pagado».
El Barrio Antiguo se convirtió en un punto crucial, para el desarrollo de la famosa Avanzada Regia, un conjunto de agrupaciones musicales que derribaron las fronteras locales y nacionales, integrado por bandas como Control Machete, El Gran Silencio, Zurdok, Plastilina Mosh, Genitallica, Panda, Jumbo entre muchos otros.
Con esa efervescencia musical fue como los bares y antros ubicados en la zona empezaron a consolidarse en el gusto de la población. Luego aparecieron otro tipo de opciones donde el objetivo no era realizar conciertos, sino sólo la fiesta y el baile.
Las 16 calles del Barrio Antiguo eran casi intransitables por la cantidad de gente que asistía a la oferta de bares y antros los fines de semana. De jueves a domingo las calles se volvían peatonales, cerradas y custodiadas por Tránsito de Monterrey.

Hay quienes aseguran que llegaron a transitar hasta 10 mil personas en un solo fin de semana entre las arterias del famoso Barrio. (Blog Thump, noviembre 2016)
4. noche de halloween
Es la noche de Halloween de 2009 en el centro de la ciudad de Monterrey; ríos de gente disfrazada han provocado que la policía cierre las calles en el cruce de las calles Morelos y Dr. Coss. La multitud avanza, saltando de bar en bar, despreocupados y sin saber que, ese año, sería el último en el que el Barrio Antiguo vería tal cantidad de gente congregada.
5. entre una espada y una puerta (cerrada)
Jesús González, representante de la organización civil Alianza Cívica, recuerda que los testimonios de los propietarios de los bares y centros nocturnos aludían a que estaban siendo forzados tanto a pagar piso como a vender o permitir la venta de drogas dentro de sus instalaciones.
“Los establecimientos quedaron en medio de la guerra; entonces los narcotraficantes obligaban a los bares o restaurantes a vender droga, eso nos lo han comentado los dueños de estos negocios. No tenían otra: o vendían o cerraban”.
6. la muerte del barrio antiguo
En el Barrio Antiguo casi todos pueden precisar el momento cuando inició la debacle de este popular sector de diversión nocturna: el 21 de mayo del 2011, cuando un grupo de hombres armados abrió fuego contra el icónico Café Iguana, dejando como saldo cuatro personas sin vida. Meses atrás ya sufría afectaciones por la desbordada inseguridad en la entidad.

Desde entonces, en las fachadas de las casonas antiguas se suplieron los anuncios de promociones por los letreros de “se vende”, “se renta” o “se traspasa”. (Hora cero, 29 de septiembre de 2016)
participación ciudadana a través de récords
En plena época de violencia e inseguridad, municipios, corporativos y ciudadanos estaban más preocupados por volver la participación ciudadana un espectáculo global en forma de récord, que por transformar su dinámica social.
1.
El récord por el hot dog más largo del mundo se obtuvo en Monterrey en 2008. Decenas de chefs de esa ciudad, convocados por el gobierno municipal, lograron elaborar un hot dog de más de 76 metros. (El Universal, 27 de septiembre 2008)
2.
La ciudad regia es pionera en flashmobs en México, Luis Escalante es el organizador del mayor flashmob en Monterrey, El Mundo se detiene. El 28 de septiembre de 2008 a partir de las 5 de la tarde, a lo largo del Paseo Santa Lucía, la gente se quedó congelada a lo largo de 6 minutos. Se logró reunir a tres mil doscientas personas.

3.
En agosto de 2013, Monterrey logró romper el Récord Mundial Guinness con «La Carne Asada Más Grande del Mundo», luego que 45 mil 252 participaron en el consumo del platillo en el evento realizado en las instalaciones del Parque Fundidora. Se estima que para el récord fueron preparadas alrededor de 18 toneladas de carne, repartidas en 45 mil 252 kits que incluyeron tortillas, salsa, papa, cebolla y limón.
experiencia de bienestar
El capital, el narco y la cultura, en Monterrey, están tejidos y coexisten íntimamente.
Hace décadas, Monterrey ha efectuado una transición de la industria manufacturera a una desmaterialización de su producción.
Con la fundación del Tec se empezó a invertir en cultura no como un esquema de servicio social sino como un modelo que volvía rentable y franquiciable la educación superior.
Parte importante del desarrollo económico del siglo XX se basó en la producción de estados de conciencia a través de Cervecería y Cigarrera.
El desarrollo del sector financiero, a través de bancos y oficinas de asesoría bursátil, fue parte de esta transición.
La rentabilidad y poder de las empresas de medios, consolidados a inicio del siglo XXI, evidencian esta desmaterialización de la industria.
Todo este proceso de transformación de los capitales ha sido acompañado por la consolidación de una infraestructura de entretenimiento.
Los equipos deportivos, el surgimiento de grupos de rock, locales para la presentación de conciertos, rodeos de medianoche y table dance, restaurantes y antros, parques temáticos y museos cubren una necesidad social y son parte de este capitalismo cultural.
Todos los que aquí vivimos sabemos que lo que produce Monterrey es una experiencia. Una experiencia narcótica, etílica, un gran deseo de vida disfrutable.
Lo que produce esta experiencia es la cultura (industrializada, espectacularizada o aburrida).
Y, contrario a lo que se piensa, las drogas (legales o ilegales) son herramienta esencial para lograr esta experiencia.

El espectáculo de los estadios de futbol no se concibe sin cerveza, de igual modo los conciertos, los antros y los tables.
El narco no llegó a Monterrey. Se ha producido, a lo largo de su desarrollo económico, como parte de esta experiencia de capital y bienestar.
Que en una esquina del Barrio Antiguo un capo, tranquilamente estacionado en su camioneta, llevara sus cuentas y surtiera su mercancía, es muestra de que en Monterrey se apoya a los empresarios que contribuyen a producir esta experiencia.
(Rechazado para su publicación en Milenio, marzo 10 de 2009)
una economía otra del espacio público
La toma de terrenos por los paracaidistas, viviendas irregulares, el cierre de acceso de algunas calles por las bandas o la violencia y el cobro de piso se instauran como prácticas espejo del desarrollo habitacional, las colonias privadas que proliferan por la ciudad y el desarrollo inmobiliario.
*
En plena década de los sesenta, la Confederación Nacional de Organizaciones Populares encabezó una serie de acciones, incluso invasiones, que propiciaron el surgimiento de fraccionadores ilegales. Éstos, mediante pagos y connivencias políticas con las autoridades, se apropiaban de terrenos y alentaban a las invasiones para luego cobrar cuotas exorbitantes a las familias ahí asentadas, todo lo cual redundaba en beneficio de la misma CNOP y de la CTM. (Sánchez, 166)
[El gobierno del estado instituyó el programa Tierra Propia para regularizar la propiedad de terrenos invadidos con el fin de acabar con esta irregularidad], pero las invasiones continuaron, muchas veces bajo la modalidad de auto-invasiones propiciadas por dueños de terrenos de difícil urbanización, quienes, a título personal, acordaban con algún líder de colonos la invasión de sus propios predios. (García Ortega, en Moreno Zúñiga, 21, nota 8)
La relación conveniente entre lo público y lo privado, parece verse desequilibrada cuando los jóvenes se asientan en cruceros o áreas de paso común y se asume como privada o semi-privada una zona pública, se establece el control sobre ese espacio como la expresión violenta de una organización que así define una identidad grupal. (García, 147)
Una serie de medidas de seguridad fueron adoptadas por la población: se prefirió la vida en los fraccionamientos privados y la convivencia se limitó a los conocidos y los familiares, pues se desconfiaba de la labor a la que se dedicaban vecinos y desconocidos; la vida se replegó en el espacio privado inmediato. (Moreno Zúñiga, 126)
De 1973 que empieza invasión de terrenos a 1976 que se crea el Frente Popular Tierra y Libertad, los posesionarios llevaron a cabo acciones diversas entre las cuales se puede destacar la realización de manifestaciones, mítines y plantones, todos ellos instrumentos de presión para obtener beneficios tales como la construcción de escuelas, centros de salud y mantenimiento de las tarifas de transporte. También hubo secuestros de autobuses y de unidades policíacas para responder a la represión. (Sánchez, 168)
El semanario Zeta señala que mil 100 empresas [en Monterrey] cerraron entre 2008 y 2012; una de las causas principales fue la extorsión de parte de los grupos delincuenciales. (Moreno Zúñiga, 126)

Incluso, los mediadores de estos grandes proyectos constructivos se pueden presentar como programas alternativos exitosos. Tal y como fue el caso del Mercado de la Luz, cuyos organizadores cobraban piso por usar el espacio comunitario de una plaza pública como lo hace la delincuencia organizada y contaban el cuento de que se trataba de un proyecto para hacer ciudad, generar convivencia y ¡Recuperar el espacio público! Los coordinadores de este Mercado llegaron, incluso, a argumentar que su negocio aumentaba la plusvalía de la zona y formaba parte de un proyecto vanguardista de gentrificación, lo que sea que esto último signifique. (Cristobal y Nydia: 2016, [W] 02)



















































